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II PARTICIPACIONES PREFERENTES BANKIA: EMPIEZA LA CUENTA ATRÁS

06 Oct 2016, by HumanP in Jurídico
II PARTICIPACIONES PREFERENTES BANKIA: EMPIEZA LA CUENTA ATRÁS

A lo largo de toda España, miles de sentencias están declarando la existencia del vicio de nulidad en la comercialización de participaciones preferentes y obligaciones subordinadas emitidas por las entidades financieras Bancaja y Caja Madrid, así como su posterior canje por acciones de Bankia. Aún con toda la difusión mediática que está teniendo esta circunstancia, no obstante, se calcula que únicamente en torno a un 48% de los afectados por la compra de preferentes y subordinadas están acudiendo a los tribunales de justicia, pese a que aquellos que han demandado están consiguiendo el éxito en más del 90% de los casos.

¿Están a tiempo aún de reclamar los afectados?

Bien, hay que precisar que aún lo están aquellos quienes suscribiesen preferentes y subordinadas de Caja Madrid. En el caso de los afectados de las emitidas por Bancaja, que canjearon por acciones de Bankia en el periodo voluntario que se abrió el 9 de Marzo de 2012, el plazo para demandar por preferentes o subordinadas concluyó el pasado 23 de marzo, día en que se cumplieron cuatro años desde que finalizó el plazo para este canje voluntario. Para el caso de las emisiones de Caja Madrid, el cómputo se inicia con el cierre del período de canje forzoso en mayo de 2013, con lo que hasta ese mes del año 2017 los afectados podrían aún ejercitar la acción de nulidad o anulabilidad de la inversión inicial en preferentes y subordinas, así como de la inversión “forzosa” en acciones.

Contrariamente a las excepciones de caducidad de la acción de nulidad que, en numerosísimos casos, han venido oponiéndose por Bankia (y otras entidades), que alegaban que el momento la consumación del contrato, y con ella el inicio del cómputo del plazo para reclamar la nulidad, debía fijarse en el momento de perfección del mismo (con lo que, prácticamente en todos los casos, la acción de nulidad habría caducado hace ya años), no puede ser equiparado el término consumación del contrato con el de perfección del mismo, por cuanto tanto las participaciones preferentes como las obligaciones subordinadas que analizamos son contratos de tracto sucesivo, y generan obligaciones durante toda su duración

El Tribunal Supremo, en su ya conocida sentencia de fecha 12 de enero de 2015 (seguida por las de 7 Julio y 16 de Septiembre de 2015), dice que:

 

            “(…) no puede empezar a computarse al menos hasta que se tiene o puede tenerse cabal y completo conocimiento de la causa que justifica el ejercicio de la acción (…) Por ello, en relaciones contractuales complejas como son con frecuencia las derivadas de contratos bancarios, financieros o de inversión, la consumación del contrato, a efectos de determinar el momento inicial del plazo de ejercicio de la acción de anulación del contrato por error o dolo, no puede quedar fijada antes de que el cliente haya podido tener conocimiento de la existencia de dicho error o dolo.

El tenor literal del artículo 1301 del Código Civil es el siguiente: “La acción de nulidad sólo durará cuatro años. Este tiempo empezará a correr:(….) En los de error, o dolo, o falsedad de la causa, desde la consumación del contrato”. El término consumación del contrato no ofrece dudas para la jurisprudencia en  cuanto a que se produce cuando se hayan realizado todas las prestaciones relativas al mismo. (Sala Primera —STS 569/2003, de 11 de junio, STS, Sala 1.ª, de 27 de marzo de 1989 entre otras). Interpretar que, en los casos en los que el error es (presuntamente) conocido antes de la consumación del contrato, el plazo de caducidad puede ser reducido, como están pretendiendo en numerosísimos casos las entidades financieras va en contra del tenor literal de este artículo.

Para situar la doctrina sobre la caducidad la acción de nulidad en los casos relacionados con contratos de adquisición de los productos financieros complejos (como es el caso de las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas), en la antes mencionada Sentencia del Pleno de 12 de enero de 2015, el Tribunal Supremo hace una introducción indicando que las normas deben de interpretarse de acuerdo a la realidad social en que  deben aplicarse y que la realidad económica se ha tornado mucho más compleja en relación al momento en que se fraguó el artículo 1.301 del Código Civil. Es decir, en contratos bancarios complejos, si el contrato estuviese ya consumado,  y el conocimiento del error fuese posterior a la consumación, el plazo de cuatro años no empezaría a contar sino desde el momento (siempre posterior a la consumación) en el que el cliente hubiese tenido conocimiento del error. Todo ello, para  adecuarse a la realidad económica del momento actual y a la complejidad que conllevan algunos contratos financieros.

Por otra parte, la existencia de liquidaciones negativas (en el caso concreto de Caja Madrid, esto se produce en el mes de julio de 2012) no demuestra que existiese un conocimiento cabal del error por parte del cliente. Y es que, como antes hemos indicado, siguiendo con la comentada sentencia del Tribunal Supremo de 12 de enero de 2015, se requiere “cabal y completo conocimiento de la causa que justifica el ejercicio de la acción”. En este sentido han resulto audiencias provinciales como la de Valencia o Guadalajara:

            SAP Valencia, sección Novena, de 30 de septiembre de 2015: “(…) el plazo de cuatro años debe ser iniciado en su cómputo, dado estar en un contrato de tracto sucesivo, desde que se adoptó la medida extraordinaria del canje obligatorio (recompra), momento en que el titular de las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas es consciente del riesgo de tales productos y aconteciendo ello en mayo-junio de 2013 es evidente que no transcurre el plazo al momento de presentarse la demanda 14/1/2014”.

            SAP Guadalajara, sección 1ª, de 2 de marzo de 2016: “SEGUNDO.-De la caducidad de la acción. Según el apelante, con cita de la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 12 de enero de 2015, el día que sirve de inicio para computar el plazo de caducidad es la fecha en que se conoció el error. Con fundamento en ello, se dice que la parte conoció el error en el año 2009, pues en dicha fecha no se pagó el primer cupón, y desde entones debió de conocer los riesgos del producto. Pues bien no se comparte tal afirmación. Siguiendo el argumento del apelante, una cosa es un posible incumplimiento, el no pago de los cupones en el año 2009, y otra distinta, conocer lo que se ha contratado, que es lo que determina el vicio en el consentimiento.

No obstante lo anterior, y a la vista de que muchísimos afectados aún no han reclamado, no conviene que los preferentistas indecisos dejen pasar más tiempo y puedan arriesgarse a perder la posibilidad, dado que nos encontramos ya en la cuenta atrás para el cumplimiento de los plazos de caducidad de la acción.

Es por ello por lo que, desde Human&Partners, nos ponemos a su entera disposición para que puedan reclamar la devolución de su dinero íntegramente y nos ponemos de inmediato en tarea de defensa de sus intereses. Tenemos un equipo de profesionales especialistas en estos procedimientos de reclamación económica para que su demanda se lleve con el mayor rigor y éxito posible.

 

Área Civil

asesoria@humanandpartners.es

Tel.: 955.925.715

 

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